Skip to content Skip to main navigation Skip to footer

La Cueva del Rull se descubre en 1919 por José Vicente Mengual (El tío Rull) cuando al ir de cacería con su perro siguiendo un conejo, éste entró en un agujero, en el que hizo entrar también a un hurón para que lo hiciera salir, no saliendo cabeza. Al día siguiente intentó sacar unas piedras del agujero y se encontró con la cueva que lleva su apodo.

En los años sesenta, debido al auge del turismo, el “tío Rull” decide abrirla al público condicionante un poco los pasillos.

Actualmente es propiedad del Ayuntamiento, está condicionada y abierta al público desde el 16 de septiembre de 1995.

 Ambientación geológica de la Vall d’Ebo

Desde el punto de vista geológico, La Vall d’Ebo está situada en una región con problemas tan interesantes que ya desde tiempos lejanos han merecido la atención de numerosos profesionales y especialistas. Sus características geológicas corresponden a la rama oriental prebética, en las proximidades del borde más externo respecto a la cadena alpina de plegamiento del sur de la península. La estratigrafía es variada y compleja, abarcando la columna estratigráfica desde el Triásico (Keuper) al Cuaternario. Los materiales mesozoicos están representados por un Keuper con carácter diapírico y una sedimentación continua desde el Dogger hasta el Senoniense. Sobre este conjunto se dispone discordante un segundo gran ciclo sedimentario de materiales terciarios (Mioceno). Finalmente, un extenso y poco potente recubrimiento cuaternario extiende desde el borde de los relieves mesozoicos y terciarios hasta el mar.

La Cueva del Rull ha desarrollado en los conglomerados miocenos constituidos por bolos y gravas calcáreos redondeados que engloban una matriz argilo- limosa y poseen una cimentación de tipo calcáreo muy variable.

A unos 100 metros de la entrada de la cueva, y yendo hacia el Oeste por la carretera, una falla transversal a la misma, pone en contacto a los conglomerados con las margas en facies “Tap”. El macizo está afectado por diaclasas subverticales y abiertas. La cueva debe su existencia tanto a la acción disolvente del agua sobre los componentes calcáreos de los conglomerados, como su acción de arrastre de la matriz limo – arcillosa, y en la que hay que añadir la acción combinada de la erosión y de hundimientos parciales, generalmente localizados.

La formación de la cueva también está ligada a otros factores geológicos de carácter tectónico, como son las fallas y los pliegos, traducidos en una fracturación del macizo rocoso que posibilita la entrada del agua y su circulación en el interior de la misma. Lenta y progresivamente este flujo cíe agua ha ido erosionando y ensanchando las fracturas por donde ha circulado. Bajo ciertas condiciones de presión y de temperatura del agua infiltrada ha podido disolver el CO2 de la atmósfera o el existente en el terreno por acción bacteriana, constituyendo un ácido que, aunque débil, ataca el carbonato de calcio de las rocas calizas (insoluble en agua), transformándose en bicarbonato cálcico (soluble), el cual es disuelto y transportado por el agua. Un cambio en las condiciones existentes puede invertir esta reacción química, depositando carbonato cálcico en forma de estalactitas y de estalagmitas y liberando nuevamente el CO2r es evidente que el proceso de crecimiento de la cueva sólo es posible con una circulación continua de agua. Si cesa la circulación, el desarrollo de la cueva se limita al producido por hundimientos.

Hoy día, la Cueva del Rull sigue siendo una de las pocas cuevas del levante español abiertas al público que aún siguen su proceso de formación continuada.


 Horarios de Visitas

De Abril a Septiembre, de 10.30 hasta las 20.30h

De Noviembre al 14 de enero, de 11.00 hasta las 17.00h

Del 16 de febrero a marzo y octubre, de 11.00 a las 18.30h

El 1 de enero y el 25 de diciembre de cada año permanecera cerrada al público. Cerrada al público del 15 de enero al 15 de febrero.
 

Información

TEL: 965 571 413 – 966 400 525
 

Back to top